El Economista El último ejemplo lo ha dado el ICO, que ha lanzado una nueva línea en colaboración con el Icex dotada de 100 millones de euros, además de cubrir el 50 por ciento del riesgo de cada operación aprobada.
El dinero no es el único escollo, ya que, aunque algunas compañías cuentan con recursos financieros suficientes para lanzarse a su aventura internacional, "tienen miedo" y se plantean estos dos principales supuestos:
- Hacerlo individualmente o en compañía: "¿Necesito un socio o socia en ese mercado de destino o introduzco el producto por mi cuenta?".
- Aranceles: conviene no descuidar la letra pequeña, puesto que "si no conoces las barreras impositivas corres el peligro de no fijar los márgenes logísticos adecuadamente"











