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Jun
03
2008
El año pasado más de 24 millones de euros en préstamos sin avales
Microcréditos: desde cero sin avales
Expansion.com
Los microcréditos son una herramienta eficaz para instalar un negocio cuando se carece de garantías para los bancos y los ingresos son bajos.

Los microcréditos son una herramienta eficaz para instalar un negocio cuando se carece de garantías para los bancos y los ingresos son bajos.

Montar un negocio o una empresa propia puede ser un sueño inalcanzable cuando sólo se tiene un buen proyecto, pero los ingresos son bajos y los bancos exigen demasiados avales y garantías para seguir adelante. Los ministerios de Industria e Igualdad y la Confederación Española de Cajas de Ahorro (Ceca) acaban de firmar un acuerdo de colaboración para impulsar el microcrédito, una fórmula de préstamo muy popular en países en vías de desarrollo, gracias al impulso de personas como el Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, pero que se ha abierto paso en Europa en los últimos años, favorecido por la falta de salidas laborales para los más jóvenes y las mujeres y la llegada de población inmigrante.

Los microcréditos son pequeños préstamos concedidos a personas para que puedan emprender proyectos laborales por su cuenta, pero que carecen de los ingresos necesarios para que los bancos tradicionales les otorguen un crédito. Mujer, iberoamericana, de 35 años de edad, que pretende establecer un pequeño negocio en el sector servicios, sobre el que, normalmente, ya  cuenta con experiencia previa, es el perfil mayoritario de la persona que solicita un crédito en España.

El convenio pretende extender el alcance del programa de microcréditos que la Dirección General de la Pequeña y Mediana Empresa y el Instituto de la Mujer tienen en funcionamiento desde 2001, una actividad en la que las cajas de ahorro, en su mayoría a través de la Obra Social, copan cerca del 95% de las operaciones, donde también actúan entidades del Tercer Sector y el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que cuenta con una línea de financiación.

El año pasado, las 24 cajas de ahorro presentes en este campo concedieron 24,36 millones de euros en préstamos, un 5,3% más que en 2006, destinadas a poner en marcha 3.080 empresas, un 10,1% más, que permitieron la creación de más de 4.900 puestos de trabajo, a una media de 1,6 empleos por cada nuevo proyecto. Desde que en 2001 apareciese en España esta fórmula de financiación hasta finales de 2007, las cajas han financiado 9.861 operaciones, con un importe total de 95,03 millones de euros.


Mujeres
Según datos de la Ceca, el 60% de las personas que reciben estos préstamos son mujeres y el 40% son hombres. Tres cuartas partes de los créditos son para inmigrantes y el resto para españoles. En el caso de las féminas, sólo el 13% son españolas, principalmente mujeres con cargas familiares, paradas de larga duración y jóvenes que quieren montar un negocio.

Las iberoamericanas solicitan el 75% de los préstamos, seguidas de las procedentes de África (11%) y la Unión Europea, sobre todo de Rumanía y Bulgaria (10%). Las mujeres asiáticas suponen el 1,4%. Un estudio del Banco Mundial de la Mujer añade que las comunidades que más acceden a esta modalidad de financiación son Madrid y Cataluña.

Y es que las mujeres son las que más han apostado por el microcrédito en todo el mundo para emprender un negocio, incluso en una economía como la española, donde sólo una cuarta parte de los 1,1 millones de emprendedores son empresarias y donde la tasa de empleo de ellas (55,6%) difiere en más de veinte puntos (76,2%) de la de los hombres, según el Ministerio de Industria.
 
Los negocios relacionados con el comercio y la hostelería suponen, según la Ceca, el 20% y el 12% de los préstamos concedidos, respectivamente. A continuación se sitúan los servicios personales, como peluquerías o centros de estética (11%), alimentación (10%) y otros, entre los que destacan las pequeñas empresas de reforma y construcción. En ausencia de garantías y avales y con el único compromiso por parte del deudor de devolver la cuantía, las entidades dedican más tiempo, en algunos casos, hasta diez veces más que en la concesión de una hipoteca, a conocer a su cliente, sus circunstancias personales, el proyecto económico que se quiere iniciar y su viabilidad.


Importe
El importe medio de los microcréditos ronda los 8.000 euros, aunque Kutxa tiene fijado el mínimo de concesión en 500 euros y el máximo, en 6.000 euros. En el caso de Caixa Catalunya, a través de la Fundación Un Sol Món, es de 10.000 euros, con un máximo de 25.000 euros.

La edad media de los solicitantes en la caja catalana oscila entre 30 y 40 años y el 81% son personas con escasos ingresos. La entidad, que destaca que el 42% de los emprendedores en España se encuentra bajo el umbral de la pobreza, también ha constatado que esta fórmula de financiación ha mejorado la situación económica de ocho de cada diez clientes y ha favorecido la independencia económica de las mujeres.

Según datos de la Ceca, el tipo de interés de los microcréditos ronda el 4,5%, muy inferior al de los créditos al consumo, y carece de comisiones. El porcentaje en Kutxa, que concedió 154 préstamos el año pasado por importe de 745.000 euros, el 94% a inmigrantes iberoamericanos, oscila entre el 0,8% y el 4,85%, dependiendo del plazo de devolución. Las entidades destacan que el índice de morosidad, en la mayoría de los casos, es inferior al 5%, y gran parte de los clientes solicita su renovación.

El abanico de negocios que financia, por ejemplo, Caixa Galicia través de su programa de microcréditos es amplio, desde empresas de nuevas tecnologías, construcción y pequeñas reformas, hasta comercio minorista, alimentación, restauración, artesanía, estética y servicios educativos. Frente a la media general de las cajas, en la entidad gallega el 49% de los préstamos se entregan a mujeres, el 30% de ellas inmigrantes.

Caixa Galicia, que concede hasta 25.000 euros, con un plazo de amortización máximo de cinco años, y un tipo de interés de hasta el 5%, fijo durante toda la vida de la operación, financió 95 operaciones por importe de 876.107 euros el año pasado. Desde que inició esta actividad, en 2003, ha realizado 394 operaciones por 3,6 millones de euros.

Aunque en algunos casos las entidades se apoyan en otras organizaciones, generalmente ONG para la concesión, algunas cajas han creado sus propias instituciones. La Caixa creó el año pasado MicroBank, un banco especializado en microcréditos en el que contacta directamente con el solicitante, sin intermediación, aprovechando su red de más de 5.500 oficinas.

La Caixa denomina microcréditos financieros a estos préstamos, cuyo circuito de concesión es igual al de un préstamo normal: solicitud, estudio y, en caso favorable, formalización. Junto a ellos, MicroBank recogió la labor que la caja realizaba desde 2001 en los microcréditos sociales, donde tiene firmados más de 292 convenios con entidades y ONG que identifican y evalúan la viabilidad económica de los proyectos empresariales y tutelan su desarrollo.


Jóvenes
Además de colectivos en riesgo de exclusión, las cajas disponen de microcréditos que financian, por ejemplo, a jóvenes con proyectos innovadores. BBK canaliza esta actividad a través de Gazte Lanbidean (creada en 1998), Solidarioa (2003), que el año pasado concedieron 6,7 millones de euros en pequeños préstamos, casi el doble que en 2006, que han apoyado 712 proyectos de autoempleo y creación de empresas, que generaron 277 nuevos puestos de trabajo.

BBK Gazte Lanbidean surgió como respuesta al desempleo del 60% de la población activa con menos de 25 años, fundamentalmente mujeres, mientras que Solidarioa presta ayuda financiera a personas en riesgo de exclusión social, con préstamos a inmigrantes, exdrogadictos, personas con discapacidad para que puedan alquilar un local, compren herramientas de trabajo o un coche de uso profesional. También mantiene cuentas con ocho ONG, facilitando préstamos a microempresarios en Latinoamérica y África.


Contra la exclusión económica y social
Los microcréditos como herramienta para luchar contra la exclusión social y económica nacieron en la década de los  setenta en Brasil y Bangladesh. Su mayor desarrollo partió de este último país y de la mano del catedrático de Economía, Muhammad Yunus, que concedió un crédito de 27 dólares, de su propio bolsillo, a una mujer que elaboraba muebles de bambú.

En 1976, Yunus,  llamado el banquero de los pobres y que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2006, fundó el Banco Grameen, que ha distribuido más de 3.000 millones de dólares en préstamos a 2,4 millones de personas, el 95% de ellas mujeres. Las microfinanzas se han transformado en los últimos años hacia una mayor profesionalización del sector, donde conviven un amplio abanico de actores como ONG, cooperativas, agencias de desarrollo, fundaciones o instituciones bancarias.

En un mundo donde 2.800 millones de los 6.500 millones de personas que habitan el planeta ingresan menos de dos dólares al día, las entidades de microcrédito han demostrado ser un instrumento esencial para luchar contra la pobreza, a pesar de que sólo alcanzan el 15% de su mercado potencial (4.000 millones de personas).

El sector movilizó en 2006 una cartera de préstamos superior a los 24.400 millones de dólares (15.765 millones de euros), según Microfinance Information Exchange, que considera sólo los datos de 1.031 entidades, aunque se calcula que existen más de tres mil instituciones en el mundo dedicadas a las microfinanzas que atienden a 120 millones de personas. Sólo en América Latina, el número de clientes no llegaba a los dos millones de habitantes en 2001, con 1.000 millones de dólares en préstamos, superando los ocho millones de personas el año pasado, en el que la cartera de préstamos rondó los 8.600 millones.