Artículo publicado en la Revista SER RESPONSABLES

RSE: Una oportunidad para la integración de la igualdad en la gestión empresarial. 

La Ley para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, aprobada en marzo de 2007, recoge un buen paquete de medidas dirigidas a la integración de la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres en la gestión empresarial. Entre estos contenidos aparece regulada en el Título VII la responsabilidad social de las empresas, que abre la posibilidad de emprender y publicitar acciones de responsabilidad social relacionada con la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, bien por iniciativa empresarial o de forma negociada con los agentes sociales.
Hay que tener en cuenta, no obstante, que esta Ley establece otra serie de medidas que no tienen este carácter voluntario. En el Título IV de la Ley, se recogen una serie de obligaciones para las empresas, en particular para las empresas de más de 250 personas en plantilla, relativas a la incorporación de medidas para la promoción de la igualdad. Además, encontramos diferentes medidas en las que la Administración Pública, se reserva la facultad de reconocer o premiar el compromiso y buen hacer de las empresas en este campo.
En este contexto y reconociendo el carácter indudablemente voluntario que tiene la RSE, cabe preguntarse si resulta interesante para las empresas incluir la igualdad dentro de sus objetivos y estrategias de compromiso social.
La experiencia nos dice que la integración de la igualdad de oportunidades en las empresas requiere de planteamientos amplios que afecten no sólo a procesos concretos, sino que partan de un compromiso general, que implique a los diferentes niveles jerárquicos y a las diferentes actividades productivas. Este proceso puede resultar complejo para muchas empresas, porque la promoción de la igualdad es un terreno relativamente desconocido para muchas de ellas y, en muchas ocasiones, se enfoca, erróneamente, como un trabajo que hay que abordar fruto de la existencia de discriminación, lo que provoca no poco rechazo, y puede llegar a plantearse como una cuestión de hombres contra mujeres. Esta visión, absolutamente reduccionista, supone un obstáculo para un adecuado cumplimiento de las obligaciones legales y para el aprovechamiento de los beneficios que una adecuada integración de la igualdad supone para las empresas.
La RSE, puede ser utilizada como un elemento facilitador de este proceso. Es evidente que cuando una empresa establece un compromiso social en materia medioambiental, no puede separar, la dimensión externa de apoyo social a este tipo de proyectos, de su propia gestión de residuos. Con los objetivos en materia de igualdad sucederá lo mismo. Un compromiso social de la empresa con los objetivos de la igualdad de oportunidades, no sólo repercutirá en sus relaciones con diferentes grupos sociales y su actividad de patrocinio y filantropía en el ámbito social, sino que, necesariamente, afectará a sus operaciones de gestión y a la propia cultura de empresa.
De esta forma, integrar los objetivos de igualdad en la RSE, se convierte en una oportunidad para mejorar el cumplimiento de las obligaciones legales en este campo. Las empresas pueden abordar una tarea compleja y, a veces, desconocida, desde instrumentos que les resultan familiares, normalmente asociados a un compromiso de alta dirección y que impactan directamente en la construcción de la imagen y la cultura empresarial, facilitando, de esta forma, el contexto adecuado para el cumplimiento de las obligaciones legales en materia de igualdad.

(SER RESPONSABLES. Febrero de 2008.)