Dice Pascual Sala, Presidente del Tribunal Constitucional que el recurso que presentó el PP contra la ley del aborto impulsada por el anterior gobierno socialista, no es urgente. Dice también que en la agenda de prioridades del alto Tribunal, están antes temas como el de la ilegalización de Sortu o la doctrina Parot.

Y yo, que desde luego no soy nadie para contradecir a tan alta autoridad del Estado, no puedo por menos que preguntarme por los criterios que utiliza el Tribunal Constitucional para clasificar la urgencia de sus asuntos.

Voy a pensármelo estos días, más o menos de aquí al otoño que es cuando el Gobierno nos ha prometido cambiar la actual legislación, por supuesto sin esperar a que el Tribunal Constitucional crea conveniente resolver cuestión tan sin sustancia. Lo cual me hace preguntarme también por las auténticas razones de presentación del recurso por quienes entonces estaban en la oposición.

Como el recurso de inconstitucionalidad no parece que se pueda retirar, tarde o temprano tendremos un pronunciamiento sobre la constitucionalidad de una ley de plazos, que por cierto, no tenemos en este momento. Pero llegará cuando ya no tengamos una regulación de plazos que pueda ser constitucional, porque se habrá cambiado. No sé muy bien para qué servirá el pronunciamiento en este caso, pero parece que es lo que hay, ya que el anuncio del cambio legislativo no parece haber introducido ningún tipo de estrés en sus señorías del Constitucional. El tema no es urgente.

Me atrevo a sugerirles a sus señorías que para este viaje igual vamos mejor sin alforjas, que total, modificada la Ley, en otoño, podrán pasar el tema a prioridad nula, y ya tendremos ocasión de recurrir a su docta opinión y jurisprudencia en el debate de dentro de una o dos décadas. A cambio, miren a ver si le pueden dedicar un rato a lo del matrimonio, que ya hemos superado el lustro y el Gobierno, en este caso sí, está a la espera.

Lo dicho, voy a reflexionar sobre las necesidades organizativas del Tribunal Constitucional y es posible que promueva una colecta ciudadana para subvencionarle una consultoría de organización y un coaching de gestión de agenda y fijación de prioridades a sus señorías. Ya les doy el número de cuenta.

Publicado en el Blog Ellas de Elmundo.es