Desconozco la razón, pero ha crecido el interés sobre el contenido de este blog en relación con la custodia compartida. Por el tipo de comentarios, supongo que me llegan a través de algún enlace de otra página. Como el tono de alguno de estos comentarios que estoy recibiendo, (muchos de los cuales no estoy autorizando) no se corresponden con las opiniones vertidas en su momento (hace casi dos años), en pleno debate sobre la modificación del Código Civil, reproduzco aquí algunos de los argumentos de las organizaciones de mujeres en este debate, que intenté resumir en un artículo publicado en el diario El Pais en junio de 2005.

 (…) Nunca hemos pretendido la custodia en exclusiva para las mujeres. Pedimos que en ningún caso se pueda imponer la custodia compartida si no es por voluntad y mutuo acuerdo de las partes. Solamente si ambos progenitores negocian y acuerdan las condiciones en que esta nueva forma de convivencia va a producirse, podrá garantizarse la estabilidad necesaria. (…)

(…)El nivel de petición de la custodia por los padres es muy bajo tanto en separaciones de mutuo acuerdo como en procedimientos contenciosos. (…) No hace falta decir que, a nosotras nos gustaría que fueran muchas más, pero creemos que ese porcentaje es plenamente coherente con el nivel de participación de los varones españoles en el ejercicio de las responsabilidades familiares y domésticas, que puede deducirse tanto de la encuesta de usos del tiempo del INE, como del reciente estudio sobre conciliación del Instituto de la Mujer.(…)

(…)El reparto equilibrado entre mujeres y hombres de las responsabilidades familiares y domésticas es una de las reivindicaciones del feminismo y uno de los objetivos de las políticas de igualdad desde hace ya muchas décadas.(…) 

(…) No se puede sospechar, por tanto, que nuestra posición sea una treta para mantener el derecho exclusivo de las mujeres respecto de la atención y cuidado cotidiano de los menores. No resulta creíble tampoco que estemos oponiéndonos a la custodia compartida para defender los derechos económicos de las mujeres, que siempre son los más perjudicados en estos casos. Es más lógico pensar que la postura de las personas que abogan por un ejercicio de la custodia de forma responsable se basa en el convencimiento de que los cambios en este ámbito sólo son posibles con la complicidad de toda la sociedad, de hombres y de mujeres. Hay que desconfiar, por el contrario, de aquellos que prefieren la imposición judicial antes que sentarse a negociar con quienes deberán compartir la atención, el cuidado y la educación de sus hijas e hijos.(…)

Recordar, además, que la reforma del código civil sobre el divorcio que se aprobó hace dos años, a pesar de la oposición y argumentación de las organizaciones de mujeres, abrió la posibilidad de imposición judicial de custodia compartida, sin el acuerdo de las partes.

Creo que con esto debería quedarían quedar zanjadas dos cosas, al menos en relación con los debates que se produzcan en este blog:

  1. Desde el feminismo en general y, desde luego en mi caso particular, no estamos pidiendo que se conceda la custodia de forma sistemática a las mujeres. Lo único que queríamos en ese momento, y seguimos queriendo, es que no haya conflictos tras la ruptura de las parejas que el poder judicial ha demostrado ser incapaz de resolver de forma eficaz y que, sistemáticamente, perjudican a quienes tienen peores posiciones de partida.
  2. En este momento los jueces pueden decretar custodia compartida sin el acuerdo de las partes. Hemos tenido algunos ejemplos de sentencias muy significativas de los que incluso se ha hecho eco la prensa. Si los tribunales no lo están haciendo en más casos habrá que ver los motivos, pero desde luego, sospecho que estos tendrán que ver con algunas cosas más que la mera presión social de las "feministas radicales", (a mucha honra, porque si se es feminista solo se puede ser radical, ya que sólo cambiaremos la situación trabajando desde la raiz de los problemas y situaciones sociales que producen la discriminación social por razón de sexo), que ya perdimos el debate en el momento de modificación de la Ley.

Por favor, dejen de decir cosas que no son ciertas (¡¡¡qué aburrimiento!!!) y a ver si se puede avanzar en este debate, desde planteamientos más reales, desde estrategias que no sean la de repetir mucho una mentira para convertirla en verdad y actitudes más respetuosas con las opiniones de todas y todos.