Estoy de vacaciones y he de confesar que con la sensación de tarea cumplida. Es lo que tiene tener hijas en edad escolar; nos dan las notas y nos vamos con la familia. En este momento ha coincidido la aprobación de la Ley para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, con las notas de primavera. Hemos aprobado todo, aunque con un "sufi" en ortografía que nos tiene un poco preocupadas.

Coloco los ataques a la Ley en el mismo capítulo de mi agenda de preocupaciones que este suficiente; la nota media de la aprobación de la ley no está mal, aunque habrá que ver este "sufi" en la comunicación y nivel de conocimiento de algunos aspectos y las interpretaciones que de los mismos se hacen desde algunos medios. Habrá que plantearse extenderse un poco más en la explicación sobre el significado básico del principio de igualdad de oportunidades. Es un objetivo para el próximo trimestre, a la vista del abanico de opiniones que estamos escuchando.

No creo que muchos de estos comentarios merezcan respuesta, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos en presencia de una Ley que goza de una aprobación social mucho más amplia que la mayoría, pero como me están llegando reflexiones al respecto, reconozco que, a lo mejor, ha llegado el momento de dejar claro que no hacer caso a determinado tipo de ataques tiene que ver con la máxima castellana de “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio” y, al mismo tiempo, comentar lo justo para demostrar que este silencio nada tiene que ver con la cuestión de que “quien calla otorga”, sino con la esperanza de que la propia ejecución de la Ley y sus mecanismos de evaluación, vayan haciendo que "las aguas vuelvan a su cauce". (Me dice mi novio que cuando me empeño en hacer literatura me pongo insoportable, pero qué demonios, estoy de vacaciones. Prometo no volver a caer en este tipo de error de principiante.)

En el post anterior ya me referí a uno de mis temas favoritos en este sentido: esta cosa de que la paridad en realidad es una forma de discriminar. Lo de argumentar esto de que yo (porque no sé si os habéis fijado que esto se enuncia siempre desde el YO), en realidad, estoy por la igualdad, tanto, tanto, tanto que estoy en contra de las cuotas.

He oído el argumento de diferentes formas y maneras. Mi preferido es cuando escucho en boca de una chica eso de que en realidad la paridad lo que hace es poner en duda la capacidad y competencia de las mujeres, que por cierto lo escuché dos veces seguidas el mismo día; primero en la entrevista que se hizo al presidente del Gobierno en el programa de "Tengo una pregunta para usted" y a continuación en el debate del programa "Enfoque" de La 2. Es posible que de tanto repetirlo nos lo lleguemos a creer, pero claro, en primer lugar tendremos que creernos aquello de que, en realidad, si no hay más mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas es porque en España no hay mujeres con suficiente competencia y capacidad. Curiosamente, el argumento viene en muchas ocasiones de mujeres que se encuentran plenamente reconocidas. ¿Será que las demás, en realidad, no somos competentes?.

No sé yo si va a colar y, en caso de duda, os remito al post de "Tres de doce y me llevo, al menos dos". No pienso mover mis posiciones de este punto hasta que alguien me explique, sin caer en el esperpento, por qué en la situación actual de participación de mujeres en el mercado laboral, la presencia de mujeres en los consejos de administración no llega al 4 por ciento.

También me gusta esto de que para los partidos políticos pequeños el tener que meter mujeres en las listas es una forma de evitar su participación democrática en las contiendas electorales, comparando la tarea de encontrar ciudadanas políticamente activas con la búsqueda del Santo Grial. Y es que en el fondo las mujeres somos un problema, y en realidad lo que pretendemos es la aniquilación del sufragio universal, que tanto trabajo nos ha costado conseguir, para volver a los tiempos de la democracia orgánica del anterior régimen (os prometo que escuché la segunda parte de este argumento en el programa de las mañanas de la COPE, lástima que no recuerde el nombre del ilustrado tertuliano que depositó sin pudor la afirmación en cuestión).

Pero de momento gana de lejos el siguiente argumento que he conocido gracias a un comentario anónimo que me habéis dejado en el anterior post.

Por poneros en situación: artículo de opinión, diario económico Cinco Días. Don Ignacio Ruiz-Jarabo Colomer. Ex presidente de la SEPI y presidente de EDG-Escuela de Negocios y de PAP-Tecnos, dice lo siguiente:

“De entrada, sorprende que la ley utilice como frontispicio a la Constitución española pues ésta es claramente discriminatoria en la materia legislada, al postergar a la mujer en la sucesión a la jefatura del Estado. Aún más, su reforma proyectada contempla mantener la citada discriminación entre los descendientes del actual rey”.

Que una lee la frase (recomiendo una segunda lectura) y piensa que en realidad este señor lo que quiere es que todas seamos reinas, supongo que cada una de su casa porque, es evidente que puesto para todas en la jefatura de estado no hay. Claro que, en el mismo artículo, más adelante, arremete contra la participación equilibrada en cualquier otro nivel, incluidos los consejos de administración. (Si alguien siente curiosidad aquí está el artículo completo).

Y esto, por hacer un chiste y no echarnos a llorar para decir, entre lágrimas, que es necesario que quien hable de este tema se haya leído, al menos, el capítulo de derechos y libertades fundamentales de este mismo texto constitucional y comprenda, aunque sea de forma somera, el significado de los artículos 14 y 9.2.

O por no entrar en pánico al pensar en el programa formativo de la escuela de negocios que este señor preside. ¿Os lo imagináis?. Tema 1: Planes de igualdad en las empresas. 1.1.- Mi empresa es mi reino. 1.2.- Estrategia de negociación: Mientras la corona no lo tenga yo tampoco.

Una cosa que me ha relajado siempre mucho, son las publicaciones de disparates en los exámenes, que periódicamente salen publicadas con las respuestas esperpénticas de alumnos y alumnas, y que luego dan mucho juego en los e-mail que te mandan tus amistades.

Os propongo que intentemos una recopilación parecida, que resolvamos entre todas y todos dudas al respecto e, incluso, le demos un premio al mejor disparate. Quién sabe, a lo mejor tenemos un best-seller para la próxima temporada. Felices vacaciones.

Por cierto, aunque esto es otro tema: Reforma constitucional ya en la sucesión a la corona.