Fundación Mujeres
Vuelta y vuelta en una playa del sur, con mi familia. Lo siento por las que se quedan y espero volver recuperada, porque me hacen mucha falta.
Antes de irme, con el objetivo de amenizar el paréntesis veraniego, confesar mi pasión por la copla y dejar aquí una de las piezas que, según mi criterio, mejor ilustran torbellino y la aspereza de la pena y la impotencia. Un copla, escrita e interpretada en momentos de penuria, que pretendía, con su sólo canto, conjurar los sentimientos que la motivan. Probablemente por esto ha sido una de las coplas más canturreadas en lo cotidiano y se aloja en nuestros recuerdos, en boca de nuestras madres y nuestras abuelas.
Pena, penita, pena.
Si en el firmamento poder yo tuviera,
esta noche negra lo mismo que un pozo,
con un cuchillito de luna lunera,
cortaría los hierros de tu calabozo.
Si yo fuera reina de la luz del día,
del viento y del mar,
cordeles de esclava yo me ceñiría
pot tu libertad.
(Estribillo)
¡Ay, pena, penita, pena -pena-,
pena de mi corazón,
que me corre por las venas -pena-
con la fuerza de un ciclón!
Es lo mismo que un nublado
de tiniebla y pedernal.
Es un potro desbocado
que no sabe dónde va.
Es un desierto de arena -pena-,
es mi gloria en un penal.
¡Ay, penal! ¡Ay, penal!
¡Ay, pena, penita, pena!
Yo no quiero flores, dinero, ni palmas,
quiero que me dejen llorar tus pesares
y estar a tu vera, cariño del alma,
bebiéndome el llanto de tus soleares.
Me duelen los ojos de mirar sin verte,
reniego de mí,
que tienen la culpa de tu mala suerte
mis rosas de abril
(Estribillo)
Dejo muestras de la belleza de esta copla que he encontrado en YouTube. En primer lugar, como no, Lola Flores, (nadie como ella dice lo de “filmamento”) en una actuación en el “Corral de la Pacheca”, (¿os acordáis?), de cuando los micrófonos todavía tenían cable. En mi casa se veía aún en blanco y negro. También he encontrado una actuación de JM Serrat, en homenaje a La Faraona (ya estaba malita), y de Falete (nada que decir del personaje pero, ¡qué voz!). Incluso he encontrado una versión de Celia Cruz (compartida con Lolita, creo) con ritmo caribeño y azúcar.
Que las vacaciones nos sirva para reparar y redimir los torbellinos y asperezas de esta dura temporada. Más nos vale, porque detrás viene otra.
Feliz verano.
Licenciada en derecho, especialista en políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, especialmente en el mercado laboral.
Directora de la Fundación Mujeres desde el año 2001.
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