Fundación Mujeres
Debería haber comenzado a escribir este relato el día 27 de febrero por la tarde. El cambio horario primero y, después, la saturación de información y la confusión en el marco de una organización caótica, el cansancio acumulado de una estancia mucho más larga de lo deseado, de lo necesario en realidad, han tenido la culpa de los más de cinco días de retraso.
Estoy en Nueva York, en la 54 sesión de la CSW, de seguimiento de la cuarta conferencia Mundial sobre la Mujer o más familiarmente Beijing +15. He participado en el Foro de Ong´s Celebrado durante los días 27 y 28 de febrero y posteriormente en la Conferencia de Naciones Unidas y eventos paralelos.
Si hubiera empezado a escribir ese mismo día hubiera contado muchas cosas sobre el desarrollo del Foro de ONG, el desbarajuste organizativo de la conferencia, la tibieza de las posiciones de los Estados, el poco ambiente reivindicativo, una reflexión sobre si la quinta conferencia si o no, encuentros y reencuentros con otras participantes, y un reconocimiento y homenaje a Marvel, ya que he comprendido la necesidad de crear superhéroes capaces de moverse por este particular matrix vertical que es Nueva York. Hubiera incluido alguna anécdota que otra como lo chocante de celebrar una reunión de organizaciones de mujeres en los locales del ejercito de salvación, que una joven de la Universidad Francisco de Vitoria nos ha llamado pedazo de viejas a las representantes de las organizaciones de mujeres españolas, o que me he encontrado con dos imágenes de productos elaborados por Fundación Mujeres en una presentación de un portal elaborado por UNIFEM.
La declaración aprobada por los Estados desde luego no es del gusto de las organizaciones. No es de extrañar, ya que uno de los punto habla de beneplácito por los avances conseguidos, que ya les vale. Son bastantes las iniciativas que se han puesto en marcha para contestar esta declaración y exigir mayores compromisos tanto a la ONU como a los propios estados miembros, entre ellas la de organizaciones reunidas en torno al caucus europeo, que han decidido presentar una queja en relación con la organización y los contenidos tratados en Beijing + 15.
La red WIDE, ofrecio al caucus europeo un papel con un planteamiento de queja sobre los contenidos y el procedimiento con los que nos está ¿castigando? (quizá demasiado duro pero por ahí le va) la 54 Sesión de la CSW. En un acto que al menos parecía coorganizado, o mejor liderado, (lógicamente) por el Lobby Europeo de Mujeres y WIDE, se leyó este papel, presentado por WIDE, que sólo se entregó una vez el caucus, mostró su complacencia con el contenido, (estrategia de los procedimientos asamblearios vieja y patriarcal que te cagas). Se quedó en que el documento se cerraría a la mañana siguiente y así ha sido, pero no en el lugar en que se citó a las participantes de esa primera reunión, sino en otro distinto, en una reunión mucho más restringida (Esta jugada tampoco está mal). A pesar de lo, al menos, descortés del gesto, la cosa no habría tenido mayor importancia si no fuera por algunas de las diferencias que hay entre el primer y el segundo documento y por el hecho de que no se han aceptado las aportaciones realizadas desde el caucus.
Se ha añadido el siguiente punto entre las cuestiones que se solicitan a la Secretaría General de Naciones Unidas:
“Protecting the policy space of countries so that they will have the flexibility to determine their development pathways consistently with universal women´s rights and global commitments”
(Lo pongo en inglés, porque si no, aquí hay gente que no se entera. No hablan idiomas.)
No deja de ser sorprendente esta propuesta de flexibilidad, en un contexto de incumplimiento casi generalizado de los compromisos de la plataforma de acción de Beijing por parte de los Estados. ¿Estamos realmente reclamando mayor espacio para la interpretación de los mandatos de la plataforma para quienes no la están cumpliendo, algunos de los cuales sabemos que no la quieren cumplir? No creo que este deba ser el mensaje de las ONG´s aquí presentes o, al menos, no de las feministas.
Por el contrario, no se ha aceptado la propuesta presentada por diferentes organizaciones españolas que decía lo siguiente:
“Considerar esencial para la consolidación de los derechos de las mujeres, la importancia de que los estados estén libres de las influencias religiosas, particularmente en aquellos asuntos directamente relacionados con los derechos de las mujeres.”
Párrafo, sin duda evidentemente mejorable, pero que recoge una de las preocupaciones que está flotando en el ambiente durante la celebración de esta Conferencia y no sólo para las españolas. También, por ejemplo, para las francesas que han presentado su propia declaración sobre el tema y formó parte de las conclusiones presentadas en el foro de ONG´s por las americanas del norte y las latinoamericanas. Casi se puede decir que la idea cuenta con múltiples apoyos entre las ong´s, probablemente para disgusto de muchos.
Las razones de la no aceptación: lo hemos presentado en castellano y fuera de procedimiento (Procedure, what procedure?). Si no se presenta en inglés, parece que no vale, en un contexto de relación donde la lengua se usa como elemento de exclusión. Lo raro es que me lo han dicho dos españolas, que como seguramente tampoco hablan idiomas, se lo vamos a poner en inglés para ver si así se enteran.
“To consider the importance of states being free of religious influences, particularly in those matters directly related to women´s rights, as essential for women´s rights consolidation.”
Creo que he tardado como 10 minutos, con un poco de ayuda, eso sí, lo cual no está nada mal considerando mi nivel de inglés, aunque sin duda se tratará como el original en castellano, de un texto mejorable. Probablemente me ha facilitado bastante la labor el hecho de que yo estoy completamente de acuerdo con esta idea mientras que parece que hay gente, de las que sólo hablan inglés, que no deben estarlo, a pesar de autodenominarse feministas (¿o era expertas en género y desarrollo?, ahora mismo no me acuerdo). De todas formas qué podía esperarse de estas reuniones que se celebran “en el Church”.
Entre otras, hay dos organizaciones españolas que figuran entre las firmantes de este nuevo texto acordado en el marco del procedimiento reglamentariamente autoestablecido y no informado; la campaña Muévete por la igualdad, financiadas por Aecid, de quien desconocía que fuera una organización, pero que al menos, aquí, se mueve como si lo fueran (lo cual es enormemente extraño teniendo en cuenta que esta campaña está soportada y participada por tres organizaciones que, sin embargo, no aparecen en el documento), y la coordinadora española de ONGD de quienes no esperaba yo, o al menos no de forma tan abierta, mayor coincidencia con la “flexibility” que con lo de la “consolidation of the women´s rights”
Tiene cierta guasa que entre las firmantes del documento siga figurando el caucus europeo, que de acuerdo con mis impresiones, no se ha manifestado sobre este segundo documento sino sobre el primero, sin que se haya consolidado la oportunidad de realizar las aportaciones de una forma transparente, tal y como se comprometió. No parece que esto importe mucho en Nueva York. Con las ganas que tenía yo de decir lo de que la declaración ignora la lenta y parcial implementación de la PAB, que le vamos a hacer. Si así se construyen los acuerdos no me extraña nada que las declaraciones de los Estados digan esas cosas sobre la importancia de los avances.
Para quienes hemos participado en este proceso parece que sólo hay dos opciones; tragar con lo de la flexibility para hacer llegar a la Secretaría General de NU las quejas sobre Beijing+15, sobre un documento que en realidad han cerrado unas pocas, pero que aparece firmado por el caucus europeo; o la versión de CELEM, coordinadora española de apoyo al Lobby europeo de mujeres, que está difundiendo el primer documento que, con las aportaciones realizadas, ha sido aplaudido y refrendado en diferentes reuniones por organizaciones de mujeres de todo el mundo, pero que, no parece que vaya a ser finalmente presentado en ningún sitio. Aun confío que a la vuelta, las organizaciones de mujeres españolas, hagamos algún gesto que repare estas confusiones varias.
Hay mucha marcha en NY, pero hace mucho frío, en más de un sentido, es “mu cansao”, muy inútil, muy sin verguenza y yo, me quiero ir a mi casa, no sin antes decir que a la próxima jovencilla, o mística del desarrollo, progre o conservadora, de esas que dicen que no se meten en política, investidas de razón y buen rollito solidario con las identidades, la vida o cualquier otra cosa, que me llame vieja feminista institucionalizada, le voy a contestar de acuerdo con los patrones del patriarcado que, parece ser lo que se lleva esta temporada.
Licenciada en derecho, especialista en políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, especialmente en el mercado laboral.
Directora de la Fundación Mujeres desde el año 2001.
Teresa
Marzo 6th, 2010 at 21:47
Estoy segura de que, después de esto, se lo vas a contestar en Inglés.
Puedes hacerlo también en mi nombre.
Estamos atravesando un ciclo en el que se multiplican los integrismos que están en contra de los derechos de las mujeres y su libertad para decidir, en definitiva en contra de todo lo que las libere de la tutela patriarcal, lo más alucinante es que, estos mismos personajes, en privado, usarán en propio beneficio todas las ventajas que les depare el progreso.
Anónimo
Marzo 8th, 2010 at 0:44
Mezclar a Marvel y a Matrix, en un artículo, es lo más grande que he leido. Y, encima, desde NY. Todo lo que las personas (ella escribió el hombre) han conseguido, lo que han soñado antes. Se llamaba, creo, María Zambrano.
Habrá pasos hacia adelente, y pasos hacia atrás, pero no hay que rendirse nunca. Sobre todo, porque no tenemos dónde retroceder.
Y, por usar el patriarcado que propones, yo, como hombre, a la de la Francisco de Vitoria, le digo en nuestro más puro estilo: ¡No tengo el coño para ruidos!