Este artículo lo escribí hace unos años, pero por aquello del desorden de la vida no llegó a colgarse en este Blog. Me ha parecido oportuno recuperarlo en un día como hoy, día internacional contra la Mutilación Genital Femenina.

 

El recuerdo del dolor

¿Cuánto tiempo se tarda en leer este artículo? Dos minutos, tres, cuatro a lo sumo. En ese tiempo hasta 16 niñas en el mundo, fundamentalmente en África, habrán sufrido una mutilación genital.

 

En el mejor de los casos, cada una de estas niñas habrá sufrido la extirpación del clítoris, el órgano más sensible del cuerpo, y parte de los labios menores. En el peor, se habrán extirpado también parte de los labios mayores e, incluso se habrá suturado completamente la vagina. En el mejor de los casos la niña tendrá pocos años, 4 ó 6, recordará vagamente lo vivido. En el peor, habrán esperado hasta los 12, con el preciso objetivo de que no olvide el dolor. Sí, el recuerdo del dolor, a veces forma parte del rito. Así recordarán el riesgo y los peligros que supone mantener relaciones sexuales y resistirán mejor a la tentación, dicen.

 

Porque se trata de eso. Los organismos internacionales, como Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, nos recuerdan con sus datos, una y otra vez, los riesgos que para la salud tiene la ablación. En muchos casos las condiciones higiénicas y sanitarias en las que se realiza esta horrible práctica, provocan que las niñas sufra una infección grave o se haya contagiado del VIH-SIDA. Las secuelas psicológicas son comparables a las de las niñas y niños que han sufrido abusos sexuales y las complicaciones para la menstruación y el parto, pueden ser nefastas tanto para la madre como para los y las bebés.

 

Pero siendo importantes los aspectos relacionados con la salud de las mujeres, la erradicación de esta práctica en el mundo pasa por un reconocimiento de sus derechos sexuales. Cuando de lo que estamos hablando es de una práctica consciente para eliminar la posibilidad de tener relaciones sexuales plenas, de sentir placer, la cuestión no puede ser sólo la afectación de la salud de las madres y los riesgos en el parto. La cuestión es que hoy hay entre 100 y 140 millones de mujeres en el mundo a las que se les han robado la autonomía sexual y el placer.

 

En Egipto tres de cada cuatro mujeres han sufrido la ablación del clítoris, pero dudo mucho que esto sea uno de los temas que se vaya a debatir en el proceso constituyente. Es más, algunos de los grupos religiosos que están cobrando protagonismo político en países como Egipto, Sudán o Mali, apelan a la mutilación genital como parte de la tradición e identidad cultural de sus pueblos y tildan a los que se oponen de neocolonizadores. De aquí a la política y al secuestro de los derechos de las mujeres en nuevos códigos de familia y en el mantenimiento de costumbres nefastas. Mezquinos. Colonizar y mutilar el cuerpo de las mujeres no es identidad cultural. Nunca.

 

Esta semana se ha conmemorado el Día Mundial de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, 6 de febrero. Anteayer, literalmente. Hoy hay 11.500 niñas más mutiladas.

 

Publicado en el Blog Ellas de @Elmundo.es el 9 de febrero de 2012