La lectura de la prensa de hoy, en relación con la visita del Presidente francés a nuestro país, me ha “œdejao pasmᔝ.  Si hace unos días escribía sobre las primeras damas en la cumbre del G-20, hoy no puedo dejar de hacer una crítica sobre la pazguatería de la prensa española, en relación con una crónica que en nada envidia a la más tradicional prensa rosa.

Gracias a la “œinformación” sobre este viaje oficial, sé que la señora Bruni ha cambiado de diseñador, y su decisión de utilizar un tacón bajo, ha causado más impacto que cualquiera de los acuerdos comerciales que se cierren durante estos días. Por supuesto, mención aparte merece la comparación, que se comenta a si misma, entre la Princesa Letizia y la Primera Dama Francesa.

No voy a profundizar porque no quiero ponerme grosera. Mucha tontería, como dice Lucía Méndez en un artículo que os recomiendo en la edición impresa de El Mundo. (Enlace con “La tontería Nacional” de Lucía Méndez) 

Está claro el interés que por las mujeres tiene la prensa informativa. La anatomía femenina y los complementos varios, (todo aquello que pueda entenderse incluido bajo la denominación de glamour) es foco de atención mucho más que cualquiera de las situaciones sociales de las que podamos ser protagonistas que, como siempre, continúan siendo invisibles.

De muestra un botón, que tengo ganas de contar hace tiempo. Este fin de semana he coincidido con una concejala amiga, que trabaja en un ayuntamiento de algo más de 50.000 habitantes. El plan de obra pública puesto en marcha por el gobierno ha supuesto la contratación de en torno a cuatrocientas personas en este ayuntamiento. De ellas, sólo una mujer. No busquen esta noticia, ni ninguna similar en la prensa, ni siquiera en relación a los datos agregados, que imagino no se separan mucho de este ejemplo.

El desempleo de las mujeres, que continúa por encima de la media, a pesar de la catastrofe que para el empleo masculino ha supuesto el derrumbe del sector de la construcción, sólo volverá a ser noticia cuando lo esencial esté resuelto. (Ojo, hay mucha más gente de la que piensas que está de acuerdo con esta afirmación). Aunque bien podríamos proponer un titular, para ir abriendo boca hasta que ese momento llegue: “œDe cómo las mujeres volverán a ser el 75% del desempleo, en cuanto salgamos de esta crisis”.

Mientras tanto, parece que sólo nos queda ponernos guapas, casarnos bien, en el sentido más tradicional de la expresión, y cuidar algunas partes de nuestra anatomía, si queremos despertar algún interés.