No se cuantas veces me repitieron esto en mi primera y parte de la segunda década de mi vida. Obvio decir la rabia que me daba, cada vez que la frase se hacía presente, la evidencia de que no iba a ser escuchada.

No obstante este sombrío recuerdo, con el tiempo, he descubierto matices de valor en esta actitud. Casi podría decir (y algunas amigas se partirán de risa al final de este párrafo), que la expresión encierra el secreto metodológico de la reflexión basada en la observación directa.

Vaya rollo, para justificar el mes y medio de ausencia, pero es que tengo el ánimo propicio para observar, escuchar y poco o nada que decir frente a los diferentes acontecimientos que han sucedido las últimas semanas.

  • Un director de centro penitenciario, decide que una estriper es el mejor entretenimiento para presos condenados por delitos sexuales y no pasa nada.
  • La portavoz de la oposición en el congreso es juzgada en plaza pública con motivo de una foto, por el mismo medio de comunicación que le solicita el referido reportaje, por frívola, y la vestimenta de una ministra despierta mayor interés que su gestión.
  • Hay gente por ahí diciendo, en sede parlamentaria, que la defensa del interés de los menores es una limitación legal insoportable que dificulta la custodia compartida.
  • Lo del empleo, que voy a decir, está mal y, desde el punto de vista de la participación de hombres y mujeres, raro. Entre otras cosas, el ambiente de crisis provoca que se pierda la perspectiva de la igualdad en las medidas y las relaciones laborales y si no que se lo digan a las ciudadanas de la isla de La Palma, que han visto como desde las instituciones se sugiere el empleo de “limpiaparabrisas de semáforo en top-less” como una opción de empleo exitosa para las mujeres, eso sí, en forma de autoempleo o iniciativa empresarial.
  • Una eurodiputada Checa, presenta un informe en el parlamento europeo que proponía como alternativa para la conciliación, la protección e incentivos para aquellas mujeres que decidieran abandonar su carrera profesional para dedicarse en exclusiva a las tareas de cuidado, y esto en plena presidencia europea de la República Checa.

Y esto solo por citar algunas de las cosas que están en conocimiento de la opinión pública y hemos podido ver en los medios de comunicación. De las otras, de las de lo cotidiano, también las hay pero, ya me lo decía mi abuela: Cuando no se comprende lo que pasa, toca ver, oír y callar. Me lo estoy pensando, disculpen las molestias.