“Marisa, no quería dejar de darte las gracias. Hoy tengo 45 años. Con 17 podría haber contado la misma historia de Eva, aunque hasta que mi hijo no tuvo 18 años y supe que no me lo iba a quitar no fui capaz de tomar aire y descansar. Yo… llevaba muchos años sin llorar hasta esta mañana. Para poder trabajar en esto, aprendí a distanciarme de mi historia personal y hoy se han roto todos los diques. He roto mi última cadena y, si puedes traslada a quien te han acompañado en el programa mi agradeciniemto por la libertad que me habéis regalado”.

Ayer tuve la suerte de participar en un programa especial del ‘Hoy por Hoy’ en la Cadena Ser, dedicado a la violencia de género en adolecentes, en el que varias mujeres muy jóvenes y muy valientes contaron sus historias personales como víctimas de historias de violencia en sus primeras relaciones de pareja, en plena adolescencia.

Eva fue una de las protagonistas. Vejada, humillada y golpeada por un primer amor que no lo era. Aislada de su entorno y madre como consecuencia de esta relación. Pero hubo más historias, muy emocionantes, porque lo son de mujeres supervivientes, que en muchas ocasiones gracias al apoyo de sus madres, de sus profesoras, de las profesionales de los servicios de atención a las mujeres, de sus amigos y amigas, han podido salir adelante y conjurar el miedo.

Cuando por la tarde, después de una jornada plagada de sobresaltos sobrelos nuevos enfoques feministas en las políticas públicas municipales, llegué a casa en en disposición de escribir para este espacio, me encontré con el texto que encabeza este artículo en un mensaje privado de una de las redes sociales por las que transito.

Tenía pensada una reflexión sobre los nuevos enfoques politicos de la igualdad en las políticas locales y sobre las diferencias que hay en hablar de derechos e igualdad o equidad y feminismos en la nomenclatura de las nuevas concejalías, pero hoy, la emoción y la toma de tierra que ha supuesto para mi este mensaje, me han recordado que, en realidad, mi mayor aspiración es que haya muchas Evas que puedan vivir sin miedo.

Así que les pido disculpas, hoy no puedo escribir mi artículo semanal y sólo puedo darle las gracias a todas las personas, mujeres y hombres, que han decidido que merece la pena dedicarle un rato a esto de que las mujeres puedan vivir sin miedo y no tengan que esperar 18 años para sentirse libres. A todas ellas, y sólo por esta vez en nombre de todas, muchas gracias. #NosFaltanTodas #NIUnaMenos #MachismoMata.

Publicado en el Blog Ellas de @Elmundo.es