Hemos escuchado al ministro de Defensa, Pedro Morenés, decir este miércoles en el Congreso, que el Ministerio de Defensa mantiene una política de “tolerancia cero” contra el acoso sexual. Lo decía en su comparecencia en la sesión del control al Gobierno en relación con la pregunta de la diputada Irene Lozano, sobre el caso de la capitana Zaida Cantera.

Lo que no sabemos es lo que entiende el ministro Morenés por mantener una política de “tolerancia cero” con el acoso sexual dentro del Ministerio de Defensa y en qué acciones concretas se traduce esta actitud del ejercito hacia el acoso sexual y las personas que cometen este tipo de delitos dentro de sus filas.

Por ejemplo, “tolerancia cero” con el acoso sexual no debe ser conocer ni registrar los casos que se producen, porque ni las estadísticas delObservatorio de igualdad de las Fuerzas Armadas, ni los anuariosestadísticos del Ministerio recogen el número de casos o de denuncias que se producen anualmente en el ejército. Sabemos que hay acoso en el ejército español entre otras cosas porque lo contrario sería una excepción mundial. Hay acoso sexual en todos los ejércitos occidentales y la mayoría registran y estudian este fenómeno para poder combatirlo. No es el caso de nuestro ministerio de Defensa que parece no registrar este tipo de casos o al menos no hace públicos los datos sobre este fenómeno. Deben pensar que ojos que no ven…

“Tolerancia cero” tampoco debe ser contar con un procedimiento específico para investigar las denuncias de acoso ya que, aunque desde el año 2011 existe un protocolo de acoso sexual para la Administración General del Estado, que incluye al Ministerio de Defensa, no es de aplicación en los conflictos que se produzcan entre militares. Este protocolo excluye expresamente los casos como los de Zaida Cantero, con el argumento de que ya existen canales para denunciar este tipo de delitos. Estos canales reglamentarios del ejército consisten en presentar una queja ante el superior jerárquico. Claro que este superior jerárquico suele ser el denunciado en este tipo de casos, pero debe ser que al Ministro esto no le debe parecer importante, en lo tocante a la “tolerancia cero”.

Nos queda que “tolerancia cero” sea que se aplican castigos ejemplares a quienes cometen abuso sexual o por razón de sexo en el Ejército, pero me temo que esto tampoco va a ser. De hecho el Código Penal Militar actualmente en vigor no se incluye el acoso sexual como delito. Sí se ha incluido en el proyecto de nuevo código militar que se está debatiendo actualmente, pero incluso pasando por alto el hecho de que aún no ha entrado en vigor, su aplicación no supondrá en sí misma modificación alguna en el procedimiento de denuncia e investigación del acoso y los abusos sexuales o por razón de sexo, por lo que cuesta imaginar cómo puede mejorar la situación actual en este tema.

Así que no. No parece haber “tolerancia cero” a los abusos sexuales en las Fuerzas Armadas españolas, a no ser que esta expresión tenga el significado de mandar callar a las mujeres que denuncian y a las diputadas que las apoyan, como parece haber querido hacer el ministro  Morenés en sede parlamentaria.

Desde el año 2011, la presencia de las mujeres en las Fuerzas Armadas españolas está disminuyendo. La participación de mujeres ha bajado particularmente entre la tropa y la marinería volviendo a niveles y una proporción de mujeres similar a la que había en el año 2006. No sé qué interpretación le dará el ministro de Defensa a este dato, pero seguro que según su particular comprensión de las cosas, seguro que piensa que esto no tiene nada que ver con la igualdad entre mujeres y hombres en las Fuerzas Armadas. Es la ventaja que tiene no tener que demostrar ni hacer lo que se dice, y este parece ser el criterio que mayoritariamente se está aplicando últimamente en el desarrollo de las políticas de igualdad.

Publicado en el Blog Ellas de @Elmundo.es