Un blog de Fundación Mujeres
Me he leído el informe de Informe del Comité de Expertos sobre el factor de sostenibilidad del sistema público de pensiones y he aprendido muchas cosas.
La primera es que esta manía que nos dio a varias generaciones de nacer a la vez desde finales de los años cincuenta hasta principios de los setenta del siglo pasado es una cosa mala para lo de las pensiones. La segunda, que esto no hubiera sido tan malo si no llega a ser por este empeño que tenemoslas personas vivas en vivir cada vez más.
Es por cosas como estas que, en pro de la sostenibilidad del sistema de pensiones y ante tanta tozudez por parte de las personas, no queda más remedio que tomar medidas. Pero no para garantizar la financiación del sistema, no. Porque verán, qué culpa tiene el sistema de este errático comportamiento demográfico en el que nos hemos empeñado la ciudadanía, al que ahora se une esta nueva moda de estar en desempleo. Si la culpa ha sido nuestra, es evidente que la solución sólo puede venir de un sitio.
Así que no queda más remedio. Además de lo que ya conocemos sobre el endurecimiento de las condiciones para llegar a cobrar una pensión en nuestra vejez, aquellas y aquellos que logren llegar a la edad establecida habiendo hecho los deberes, tendrán que enfrentarse a dos duras pruebas.La primera se llama factor de equidad intergeneracional, y consiste en algo así como viva usted todo el tiempo que quiera, pero con la mitad.
La segunda que responde al sugerente nombre de factor de revalorización de las pensiones, viene a ser esto de la desindexación, o dicho de otra forma, ya veremos lo que usted cobra en función de cómo vayamos financiando el sistema y está claro que va a haber cada vez menos recursos disponibles y no pensamos buscar más, por lo que se recomienda al personal que se entrene en el arte de vivir cada vez con menos.
Teniendo en cuenta que las previsiones sociales y demográficas apuntan para las generaciones actuales un incremento de la esperanza de vida y un envejecimiento de la población, no me hace falta aplicar la larguísima fórmula matemática que proponen estos ilustres expertos para predecir lo que va a suceder con las pensiones en general, y con la mía en particular, si estas sabias recomendaciones se llegan a aprobar.
Casi al final del informe he recordado otro documento oficial de estos que me gusta leer. Se llama Declaración Universal de los Derechos Humanos y dice en su art. 25.1:
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
Pero claro, va usted a comparar un viejo legajo escrito en 1948, con toda la sabiduría que gente tan docta como la que forma parte de este grupo de expertos, ha acumulado gracias a las muchas reflexiones sobre la forma más eficiente de colocar los recursos, realizadas durante las últimas décadas por bancos y aseguradoras y, tal vez, por otros agentes sociales a tenor del resultado de la votación. Así que no se hable más. Hay que renovar tanta antigualla y acomodarla a los nuevos tiempos.
Propongo una nueva redacción de este artículo en los siguientes términos:
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios siempre y cuando se los pueda pagar con sus ingresos y sea capaz de encontrar un empleo por el que alguien esté dispuesto a pagar un salario digno; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad, siempre y cuando se haya cotizado lo suficiente y no haya tenido usted un empleo de mierda, y quede garantizada la sostenibilidad del sistema que se medirá siempre considerando los beneficios económicos que puedan reportar estos seguros al sistema financiero y el menor impacto posible sobre el déficit público y los sistemas fiscales, entendiendo por tal las mayores bajadas de impuestos posibles especialmente a los más ricos y la salvaguarda de los derechos adquiridos por las honradas personas que guardan sus capitales, fruto del sudor de su frente, en cualquiera de los territorios o mecanismos denominados paraísos fiscales, que a fin de cuentas estas pobres gentes no necesitarán de pensión alguna.
Definitivamente queda mucho mejor, más moderno, más acorde con los tiempos y seguramente es mucho más sostenible para el sistema. Hasta ayer mismo hubiera jurado que lo de sostenibilidad tenía que ver con el hecho de que las personas pudieran sostenerse dentro del sistema, pero me he dado cuenta que esto sólo es fruto de mi tendencia natural a quedarme anclada en los viejos conceptos de justicia y bienestar social.
Iba a escribir un artículo sobre el impacto de género que tiene aplicar un sistema de previsión social basado exclusivamente en criterios de contributividad y la necesidad de incorporar criterios de universalización para corregir algunas de las desigualdades y discriminaciones que produce el sistema de pensiones, y que tienen un efecto concreto sobre la brecha salarial en las mujeres mayores. Pero no. Me tuve que leer el famoso informe de expertos sobre el factor de…etc., etc.. Muchas gracias a todos, porque he visto la luz. He comprendido que mis viejas ideas no harían sino contribuir a la ineficiencia en la asignación de los recursos.
¿Feminista yo? No perdone, me estoy quitando para arrojarme en los brazos de la sostenibilidad y la eficiencia del sistema.
Hace muchos años en mi itinerario vital tuve que conocer de un proyecto de escuela taller por las tierras cercanas a Finisterre en el que se formaba en cantería. La mejor de la escuela era, casualmente, una alumna a la que yo no conocí, pero que me gusta imaginar grande, fuerte y meticulosa a la vista de la calidad de su trabajo. A pesar de su pericia esta chica no fue uno de los logros de inserción laboral del proyecto. La razón fue que cuando una empresa se acercaba a la escuela taller para contratar aprendices y le ofrecían la posibilidad de contratar a la mejor, a una chica, la respuesta era:“No, que me distraerá al resto del personal”. Creo que no hace falta aclarar el sexo de los trabajadores de estas empresas.
Acabo de volver a contar esta historia en un curso, como un ejemplo de obstáculos sociales para la igualdad en las relaciones laborales. Y estaba yo en estas cuando me encuentro la noticia de la retirada de un anuncio en el Reino Unido, protagonizado por Pamela Anderson, por que ha sido considerado como “sexista y degradante para las mujeres”.
Aunque sea una cesión de espacio gratuito para el anunciante, pasen y vean:
Tremendas y trágicas semanas hemos tenido en la que al menos cinco mujeres han sido, presuntamente, asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas y, al menos otras dos, han sufrido agresiones muy graves.
Como cada vez que se concentran este tipo de episodios hemos vuelto a vivir una sacudida informativa y de reacciones institucionales que se acumulan y se preguntan los porqués. ¿Será la crisis? ¿Es bueno o es malo que se hable de estas cosas? ¿Estamos haciendo lo suficiente?
Y es que no nos creemos lo que está pasando. Buscamos explicación para poder culpar a alguien o a algo y nos perdemos en debates que ignoran las auténticas causas de esta tragedia, que no es nueva en absoluto.
Hoy 23 de mayo, se celebra por primera vez el día internacional para la eliminación de la fistula obstétrica en todo el mundo. El día ha sido elegido a través de una resolución de Naciones Unidas, aprobada en 2012 a propuesta de la Unión Africana, que pretende un mayor compromiso de los estados para su eliminación.
La fistula obstétrica es una horrenda lesión que se produce como consecuencia de partos prolongados que se desarrollan sin la necesaria atención sanitaria, en los que se produce una fisura que conecta los conductos de la vagina con la vejiga y el recto, provocando una fuga permanente de orina y heces.
Europa entera se encuentra oficialmente en recesión económica y no parece que la cosa vaya a cambiar en breve. Numerosos informes de diferentes instituciones advierten sobre el incremento de las desigualdades que se está produciendo como consecuencia de la actual crisis económica, cuando no como consecuencia de las recetas anticrisis que nos están aplicando.

En este clima, ayer se falló el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. La galardonada ha sido Saskia Sassen, socióloga mundialmente reconocida, Catedrática en la Universidad de Columbia, y autora de numerosas publicaciones sobre la globalización desde análisis económicos, sociales y políticos
Hace unos años, concretamente en el 2007, la cátedra de riesgo cardiovascular de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), difundió un estudio sobre prevención de riesgos cardiovasculares en varones. La hemeroteca recoge como una de las conclusiones más significativas de este estudio la siguiente afirmación:
Desconozco las condiciones en las que se desarrolló esta investigación y si incluía alguna propuesta de prevención de riesgos cardiovasculares en varones con medidas relacionadas con este factor de protección, aparentemente tan eficaz, ya que nunca he tenido acceso al estudio, pero es de estas cosas que no voy a olvidar, y que conservo como ejemplo de visión sesgada de la realidad y un peculiar análisis de coste – beneficio en las relaciones sociales.
Hace unos meses, el Alto Tribunal Europeo dictaminó que el sistema de cálculo de pensiones de los trabajos a tiempo parcial que se aplica en España, – recordemos que en el marco de un pacto de Estado conocido como el Pacto de Toledo -, era claramente discriminatorio, ya que su aplicaciónsupone un obstáculo casi insalvable para la acumulación del tiempo mínimo de cotización para muchas de las personas, la inmensa mayoría mujeres, que han desarrollado su actividad laboral bajo esta modalidad contractual.
Hace unos días el Tribunal Constitucional, dictó sentencia asumiendo esta interpretación de la justicia europea. Dice el TC que el sistema de cálculo de pensiones de la normativa española lesiona claramente el derecho a la igualdad y es discriminatoria por razón de sexo, ya que la mayor parte de las personas que trabajan a tiempo parcial en España son mujeres.
Las varias generaciones de mujeres que convivimos hoy en España, hemos tenido experiencias vitales en muchas ocasiones tremendamente diferentes. Abuelas, madres, hijas y nietas, hemos construido nuestras expectativas de vida con elementos bien distintos al abrigo de los diferentes momentos políticos y los sucesivos avances legislativos. Si hace unas décadas la mayor parte de las expectativas estaban centradas en objetivos de convivencia y estabilidad familiar (encontrar un buen hombre, tener y atender una familia),hoy es difícil encontrar mujeres jóvenes que tengan este anhelo como el único objetivo. Entre medias, hay todo un abanico de opciones que en muchas ocasiones ha dependido de las circunstancias personales e incluso del azar.
Los obstáculos para unas y otras también han sido distintos como lo son las valoraciones que del itinerario de vida que hacemos cada una de nosotras, pero hay un elemento común; esa sensación de haberlo tenido más difícil, por poco que sea.
Ayer hubo un pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en relacionado con el veto a la entrada a clase de Naiwa Malha, una alumna musulmana, en el año 2012 por usar el hiyah (pañuelo islámico que cubre el cabello y, a veces el cuello).
El TSJM no admite a trámite el recurso presentado por la familia de la niña, pidiendo la anulación de dicha sanción, entendiendo que la misma era una vulneración del derecho a la libertad religiosa. La decisión del tribunal es no admitir a trámite el recurso, y considera que la sanción no tiene que ver con la libertad religiosa, sino con el mantenimiento de la disciplina en el centro educativo, cuyo reglamento prohíbe el uso de prendas que cubran la cabeza, sin distinción.
Hace unas semanas, hubo un fallo con algunos elementos comunes por parte del Tribunal Supremo, en este caso con la regulación del uso del burka por parte de una ordenanza municipal de Lleida. En este caso, el TS entiende que el uso del burka sí es un tema relacionado con la libertad religiosay, por tanto, declara la nulidad de la ordenanza municipal por entender que no es el instrumento jurídico adecuado para regular estos temas.
La semana pasada han concluido las sesiones de la 57ª Comisión de la Condición Social y Jurídica de la Mujer, CSW por sus siglas en inglés, que se celebra todos los años entre los últimos días de febrero y mediados de marzo.
Las noticias que nos han llegado este año han tenido que ver con dos cuestiones. Por un lado, el acuerdo que han firmado más de 130 países para el desarrollo de medidas contra la violencia de género, por otro, la renuncia de la Presidenta de ONU-Mujeres, Michelle Bachelet, que tras dedicarse los últimos años a organizar esta nueva estructura de alto nivel dedicada a la igualdad y los derechos de las mujeres, abandona el cargo de directora ejecutiva para volver a la política nacional de Chile.
Licenciada en derecho, especialista en políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, especialmente en el mercado laboral.
Directora de la Fundación Mujeres desde el año 2001.